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Imaginaria

En el pueblo se escuchaba únicamente el silbido del viento. El olor a sangre se  pronunciaba conforme avanzaba por las casitas de madera y los pájaros terminaban de secarse. Todavía masticaba la carne de una niña cuando algo me golpeó en la cabeza. Tres mujeres-ave me sometieron en el suelo. Sabía que algo se acercaba de prisa cuando pude contemplar sus cien patas mortíferas y la piel verde. Un cienpiés gigante me clavó sus patas en mi cuerpo delante de la plaza. Los ancianos salieron de sus casas para festejar mi muerte, sin embargo, no pude advertirles que al secarse mi carne el resto de la tierra quedaría en sombras. Después de mi muerte, las mujeres-ave no pudieron controlar el contagio de mi extraña enfermedad en el resto del pueblo. Se fueron con los gusanos a Imaginaria, el lugar de las sirenas. Los ancianos convocaron a una junta extraordinaria, no podían permitir el exterminio de los niños ni que el tiempo avanzará más rápido. Entre más muertes había más cerca estab...

Inconsciente

Luna se salió de su cuerpo e intentó regresar para posteriormente cumplir con la ley natural de la vida. Sin embargo, hace tiempo pudo visualizarse en un matrimonio que más que placer le otorgaba insatisfacción (una vida sometida al patriarcado). Así que antes de despertar decidió producirse un infarto cuando puso su cara enfrente de la suya.

Crónica: Recaudación de Peluches para Ciudad de los niños

Salgo de trabajar, suspiro, me subo al carro, suspiro. Tengo miedo de no recaudar lo suficiente, me preocupa el hecho de que más personas no hayan donado o que a nadie le interese. Me cuestiono la recaudación: utilidad. Me justifico y pienso que por lo pronto es buena por ser la primera. Trato de comprender mi falta de tiempo. Llego a mi destino, observo y no veo a nadie conocido. Corazón roto. Al pasar unos minutos decido bajarme: encuentro a mis amigos, gente que no conozco, pero me conoce, me encuentro con que hubo personas más nobles de lo que esperaba que ya había dejado su donativo. Me emociono. Sonrío. Siento que me ilumino, que todo resplandece. Tengo fe. Son las 3:30 me dicen que llevo la primera y unica rosca hasta el momento, la partimos, les entrego cartas con todos los ánimos y los buenos deseos de desconocidos y los míos. Estoy feliz por ver su emoción al leer la carta y se ríen de mis pésimos chistes. Para finalizar actúo el mejor cuenta cuentos que puedo. Prometo regres...

El eterno infierno o la hierba teñida de hostia

Voy hacer un libro esta noche va arder en los labios cuando sea pronunciado, va quemar las entrañas de los hombres inundará sus camas de lepra y confundirán el amor con perdición. Andarán ciegos como sordomudos. les quitaré su costilla a todos y en su lugar les entregaré la cal de su mejilla. Voy hacer la verdad y en su honor borraré la misma. Le atinaré al cielo  con sus nombres que serán exterminados. Les daré el Apocalipsis y los invocaré con su piel extraviada. Quedaran atrapados en una página.

Poemas en Revista Órfico

Esta es mi última publicación en el año y me siento muy contenta de compartirla :) Espero seguir escribiendo más y mejor en el 2015 muajajaja http://revistaorfico.blogspot.mx/2014/12/poesia-orfico-22-marcia-ramos.html

Mis libros y series favoritas del año 2014

Empezando por las series: 1.Games of thrones 2. American horror Story 3. Girls 4. The strain. Libros: Los esclavos de Alberto Chimal Ruby tuesday no ha muerto de Mónica Lavín Poesía completa de Cesar Vallejo La ternura caníbal de Enrique Serna El oceano al final del camino de  Neil Gaiman Ana ¿verdad? de Francisco Hinojosa. Relatos posmodernos mexicanos de varios autores Esclavas del poder de Lydia Cacho. Prosa completa de  Alejandra Pizarnik Habitar en vano de   Josué Camacho  

Ironía

—Me contaron una historia—Iban a casarse. Todo termina en un iba. Ella llegó al día siguiente a casa. Él ya la esperaba. Ella cargaba un ramo de flores, comenzó a llorar y le pidió perdón. Él no entendía y preguntó. Ella se quitó la bufanda y le mostró el cuello repleto de chupetones. Le contó que durmió con su amigo en un motel y que no hicieron nada. Él se fue.  —Y qué pasó después?  —Comencé a llorar, yo era la novia del amigo.