Mortiferos

Bajo la tentación de lo imposible amamos lo que nos lastima,
los titanes nos miran descender a los infiernos
 nos habitan.

Ya no hemos muerto como las olas en el fuego,
como dos caricias que se trituran en el tiempo,
dos abrazos pronunciados en el silencio.

Ya nos hemos muerto
bajo la masacre de los instintos que nos despierta el sexo escondido,
en una playa de cielo rojo con besos de valeriana,
sobre una montaña mágica donde las brujas se lamen las heridas.

Una mano huesuda hurga el corazón mortífero
latía con mas fuerza en la sangre de una mirada esquiva.
El dolor respira en la entraña de un monstruo llamado Polifemo
era nuestro sueño.

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