Una de niños

Era una niña, una niña que se sentaba en una sillita con un pueblo pintado, era una niña que cerraba los ojos con la cara puesta al sol,
era una niña que en la sillita viajaba a lugares fantásticos en su propio mundo,
era una niñita  que no conocia de represión ni de revoluciones.

Y pues bien, vemos que la sillita se ha vuelto silla,
que el sol no es el mismo,
que el mundo se ha vuelto muchos.
que la represión también existe.




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