Crónica: Recaudación de Peluches para Ciudad de los niños

Salgo de trabajar, suspiro, me subo al carro, suspiro. Tengo miedo de no recaudar lo suficiente, me preocupa el hecho de que más personas no hayan donado o que a nadie le interese. Me cuestiono la recaudación: utilidad. Me justifico y pienso que por lo pronto es buena por ser la primera. Trato de comprender mi falta de tiempo. Llego a mi destino, observo y no veo a nadie conocido. Corazón roto. Al pasar unos minutos decido bajarme: encuentro a mis amigos, gente que no conozco, pero me conoce, me encuentro con que hubo personas más nobles de lo que esperaba que ya había dejado su donativo. Me emociono. Sonrío. Siento que me ilumino, que todo resplandece. Tengo fe. Son las 3:30 me dicen que llevo la primera y unica rosca hasta el momento, la partimos, les entrego cartas con todos los ánimos y los buenos deseos de desconocidos y los míos. Estoy feliz por ver su emoción al leer la carta y se ríen de mis pésimos chistes. Para finalizar actúo el mejor cuenta cuentos que puedo. Prometo regresar.


MUCHAS GRACIAS A TODOS LOS QUE APOYARON ESTA CAUSA
INFINITA GLORIA Y BONDAD PARA USTEDES TAMBÍEN :)

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