“Vida arrabalera” entre lo real y la novela de forma autobiográfica

“Vida arrabalera” de la autora Niurka Rudametkin, es una novela que trata sobre su personaje principal: la protagonista Muñeca quien después adquirirá el nombre artístico de Estrella Dosamantes. Muñeca es un personaje que representa la contrariedad entre la vida simple y la vida materialista. A mi parecer el personaje es un espejo con agua, no alcanzamos a ver plenamente lo que se esconde en el fondo sino simplemente una representación de las miserias y virtudes que describen a cualquier ser humano. En un principio trata sobre la infancia, la soledad, las carencias y vicios humanos para después conocer a una Muñeca a la que se le da amor, pero que no termina por reconocerlo, para finalizar con una mujer deteriorada y enferma por la venganza y sus decisiones. 
En consecuencia, la protagonista gana efectividad porque igual que una persona real no alcanza a distinguir los aprendizajes sino solo sus desgracias. Su nombre representa su relación con los hombres quienes disfrutan de su compañía por un tiempo para después engañarla o rechazarla. Es por el glamour que representa la ciudad, los vestidos y las joyas, pero también se observa la necesidad de adquirir un nombre propio. 

Entre las vivencias del personaje, la novela es enriquecida por la vida en el circo, las descripciones del hotel y la majestuosidad de las relaciones que la protagonista tiene conforme avanza la historia con otros personajes como Teté, Julia, Ruth o Josué. En la novela, la verdad es una cuestión que aparece en cada momento, cuando le permite al lector cuestionarse si el personaje es malo o es bueno, si en sus acciones hay una causa notable o solo un efímero resultado de una mala decisión. Vida arrabalera representa los secretos y prejuicios que con el tiempo vamos adquiriendo y que no abandonan tan fácilmente como un aborto, una infidelidad, la traición o la misma intimidad. La autora retrata fielmente la depresión y tristeza que significa abandonarlo todo por un poco de suerte que supuestamente se habría construido en el camino. Esto me recordó a las novelas Santa o Naná en donde encontramos personajes que se consumen en su propio cuerpo como si a mordidas terminarán de comerse su alma y un instante fuera la realidad de toda una vida. La novela otorga una credibilidad en la existencia del personaje, lo que hace de esta una novela con forma autobiográfica, es decir, se dan fechas, nombres y lugares que podemos reconocer o situar en el puerto de Ensenada, pero que realmente no existen. La narración ocurre en primera persona, es cronológica y presenta un lenguaje fluido lo cual permite que un primer lector comience un hábito. 



También rompe con personajes arquetipos como la llamada Bruja o Hechicera quien en la novela no es la típica malvada o que sigue con egoísmo sus propios deseos sino quien en un principio avisa los efectos que pueden tener los caminos que escoja Muñeca y las consecuencias. Otro personaje es el del Arlequín, la novela nos presenta no solo un personaje que sabe utilizar un ventrículo y hacer bromas sino que también es humano. Respecto a los personajes masculinos, son indecisos, ambiciosos e inestables, las relaciones que mantienen con Muñeca son superficiales y da la impresión que para estos ella es desechable. La novela cierra de forma cíclica con un principio y final que retrata la carencia de armonía. La novela es una excelente opción para acercar a los adultos a la lectura por medio de un circulo o un taller. Para finalizar, los invito a dar lectura y conocer a fondo a los personajes para tener una noción más amplia de cada uno de ellos y de lo que es una Vida arrabalera. 

Entradas populares de este blog

Una ridícula historia de amor en Navidad

Nuevo libro Diles que no nos vean

Brevedades infinitas, una crítica por Mildred Meléndez