Extraña sensación- mirar para abajo- anunciada.



De pronto la melancolía empezó a tocar los pequeños mundos que residen en mi cuerpo,
la galaxia de mi vientre se asomo por mí y por mi boca,
se engendro la putrefacción de una oruga y nació un hombre hecho de cal.
Mi mariposa perfecta, a mi medida, con alas cubiertas de huecos. Mi mariposa llorona, mi mariposa fue un hombre de dedos derretidos, ausentes, muertos.


Yo escribo o intento escribirte en un tatuaje de costillas póstumas al derrumbe de una montaña movediza que caes sobre tu mejilla. Pero, no hay nada ,es solo un sonido inerte en el fondo de un cubierto llamado cuchillo con el que me recreo una vida, con el que me recreo tu pupila, exceso del habla cuando me asaltan las imágenes de mi adolescencia y solo eras una aparición. Mi mariposa procura separación, era una aparición de verdad, con huesos, venas y llamas aquí hablándome, al otro lado del espacio donde nos encontramos solos. Te odio mariposa, te odio hombre, te odio mariposa hombre porque estas casado y estas divorciado, porque en tu muerte vives haciéndome la sombra.

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